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La acera en
Stop motion

¿Cómo ha cambiado el suelo en tres años?

Entre 2017 y 2018, cada vez que caminaba de mi comunidad hasta la estación de metro de Huangqu, no podía evitar mirar los pequeños avisos publicitarios en el suelo de una calle, preguntándome qué podrían significar. Aunque la mayoría de estas inusuales tarjetas de 10x5 centímetros muestran imágenes de mujeres jóvenes en ropa interior, había muchas otras con texto que tampoco parecían ser bien vistas. En las calles colindantes, a menudo se cubrían con pintura gris y blanca o eran extraídas por los barrenderos, equipados con raspadores para realizar esta labor repetitiva. Intrigado por este descubrimiento, entendí que había dos categorías principales de mensajes.

Los primeros mensajes ofrecían servicios de prostitución basados ​​en la edad, el estatus social y los atributos físicos de sus trabajadoras, que decían ser estudiantes jóvenes y mujeres maduras “sexys”. Aunque había diferentes proxenetas compitiendo entre sí, la estimulante estética de estos avisos publicitarios era en su mayoría idéntica. Por ejemplo, usaban un fondo amarillo para resaltar el número de teléfono; acentuaban mensajes cortos como "todo tipo de servicios" o "servicio a domicilio"; y exhibían fotografías de jóvenes asiáticas posando en interiores o exteriores. Por lo contrario, se podían encontrar diferencias en las expresiones y formas de vestir de las modelos, así como en el diseño gráfico al mostrar una en lugar de dos o tres fotografías. En cuanto a la segunda categoría de mensajes, eran menos obvios para un ojo ajeno debido a la falta de imágenes. Sus autores afirmaban poder hacer sellos falsos, falsificar certificados y facturas, así como el historial de cualquier cuenta bancaria. Estos servicios eran generalmente escritos con letras rojas, azules y negras o, en algunos casos, se pintaban en suelos y paredes.

Tales hallazgos llamativos en el pavimento de esa calle no eran sorprendentes si se considera la enorme cantidad de mensajes publicitarios profesionales y aficionados que uno se encuentra en Pekín. Pero estas tarjetas en cuestión presentaban servicios ilegales que se veían en grandes cantidades en los lugares más inesperados, distorsionando levemente la armonía del área. Es entonces cuando decidí analizar un tercio de la longitud de mi calle, de ciento cuarenta y ocho metros de largo y cuatro metros de ancho o, en otros términos, seiscientos cincuenta y siete pasos de largo y catorce pasos de ancho considerando que treinta y cinco de mis pasos equivalen a diez metros caminando con un pie detrás del otro. En ese pequeño perímetro, pude contar ciento setenta y ocho tarjetas sobre prostitución y ciento noventa y tres tarjetas sobre documentos falsos, para un total de trescientos setenta y dos avisos publicitarios pegados en el suelo, el 14 de febrero de 2018. En ocasiones, los anunciantes demostraron una competencia desleal al colocar su mensaje por encima del de los demás, aunque probablemente no sea sorprendente ya que ya violaban varios artículos de la Ley de Publicidad de la República Popular de China. Además, los que no eran retirados por los barrenderos fueron desapareciendo debido a alteraciones pasivas, la lluvia, los coches, haciendo más visibles las tarjetas nuevas. Con estos diferentes grados de visibilidad, los vecinos más atentos pudieron observar que estos avisos publicitarios se renovaban continuamente en las calles más transitadas y en los diferentes accesos de sus comunidades, preguntándose qué podrían hacer las autoridades para condenar tales acciones transgresoras.

Tres años después, los pequeños avisos pegados en el suelo de la calle investigada, así como en la mayoría de las colindantes, han desaparecido por completo. Los suelos son grises como deberían haber sido siempre y así han estado durante más de dos años. En algún momento se tomaron medidas, y la impresionante cantidad de trescientos setenta y dos anuncios publicitarios pegados en el pavimento de la calle investigada no se volverá a ver en dichas proporciones. Es a través de un primer video stop motion de dos minutos que representé visualmente este breve estudio para dar cuenta de la interminable aparición de tarjetas al caminar por esa calle. La comparación con el segundo video tomado tres años después es impresionante, ya que se puede ver que el mismo suelo limpio por completo. En esta breve investigación, el stop motion como método es sencillo y eficaz para mostrar la acera paso a paso, fotograma por fotograma. En tal proceso, tuve que tomar una foto a la vez, mirar mi pie, moverlo y tomar otra foto, y esto por más de seiscientas veces durante casi una hora en una calle que generalmente se transita a velocidad normal en menos de cinco minutos. Mis zapatos eran solo una referencia y una medida ya que, uno tras otro, permitirían hacer un stop motion más preciso para mostrar claramente el número de avisos en el suelo. Los pasos no eran realistas para evitar ir demasiado rápido en el resultado, en el que se requería una imagen por cada cinco fotogramas. Las distancias no fueron las mismas en el primer y segundo video con 657 pasos contra 621 pasos respectivamente, siendo imposible caminar en línea recta con los coches estacionados en el medio de la acera.

Por último, diría que las primeras veces que vi estas tarjetas ilegales me divirtieron las imágenes, luego me intrigaron y ahí fue cuando comenzó la investigación, para luego preocuparme por la cantidad de contaminación visual emitida por la publicidad en esta ciudad, en lugares como como el ascensor o la acera. A menudo pienso que "las paredes ya se usan para publicitar, pero ahora los suelos, qué forma tan extraña de proceder en los espacios públicos. ¿Y si niños vieran a estas infortunadas mujeres semi-desnudas?”, lo cual era contradictorio con otra sensación que tenía al ver estos pequeños anuncios ilegales de manera positiva en la forma en que estaban produciendo una estética alternativa en el ámbito urbano, creando imperfección, espontaneidad, absurdidad, suciedad, recordando que las personas usan las calles de formas varias, lejos del idílico deseo de una acera increíblemente limpia donde los perros no se atreverían a hacer sus necesidades. Más allá de estos sentimientos anecdóticos, la comparación de realidades en un intervalo de tres años revela que estas pequeñas tarjetas han desaparecido, pero los servicios de prostitución y falsificación sin duda siguen activos, aunque menos visibles. La comunicación visual a menudo busca la perfección en el mundo, cuando tiene una orientación comercial o política, pero la realidad detrás de una acera banal o la plaza de una nación es más compleja y mugrienta de lo que uno quisiera que fuera.

Publicado: 8 de julio de 2021

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