La matriz
de feedback
Sesiones de evaluación
Cuando los estudiantes de Arte y Diseño trabajan en un nivel preuniversitario o de grado, necesitan recibir feedback sobre sus proyectos para poder reflexionar sobre lo que están haciendo y seguir desarrollando su trabajo. En el curso Foundation de BACA, a menudo pedimos a los estudiantes que presenten el concepto de su proyecto frente al profesor y a compañeros, mediante un prototipo, un panel visual, páginas de sketchbook o, en algunas ocasiones, una presentación PowerPoint. Sea cual sea el formato utilizado, los oyentes son invitados a evaluar el trabajo mediante comentarios constructivos.
Siguiendo un método de Design Thinking, hemos utilizado con frecuencia la Matriz de Feedback, una cuadrícula de cuatro cuadrantes que ayuda a organizar comentarios. El cuadrante superior izquierdo se centra en los aspectos positivos o lo que funciona bien en el proyecto; el superior derecho destaca las áreas de mejora; el inferior izquierdo recoge preguntas abiertas que pueden surgir; y, por último, el inferior derecho propone nuevas ideas. Mientras los estudiantes escuchan la presentación, anotan sus comentarios en post-its que posteriormente colocan en la matriz. Para fomentar una mayor discusión, suelo pedir a los presentadores que preparen una pregunta para sus compañeros, la cual intentarán responder oralmente, implicando a todos en el debate. Después de recoger todos los comentarios escritos, resulta útil dar tiempo al presentador para revisar los post-its y elegir uno que desee discutir con mayor profundidad. Al final de la actividad, se pide a los estudiantes que realicen una evaluación escrita del feedback recibido para identificar qué comentarios son más valiosos para el desarrollo de su proyecto. Incluso una sola observación constructiva puede cambiar la dirección de un proyecto.


Como facilitador, considero importante adaptarse al nivel de cada grupo y trabajar con grupos pequeños de cuatro a seis estudiantes. Esto aumenta la participación, desarrolla habilidades de reflexión más profundas y ofrece más tiempo para que cada estudiante intervenga que si estuvieran en grupos más grandes. En algunos casos, también sugiero una estructura simple de presentación: (1) ¿De qué trata tu proyecto? (2) ¿Qué has hecho hasta ahora? (3) ¿Qué planeas hacer a continuación? (4) Una pregunta para los demás.
En ocasiones sustituyo la cuadrícula de feedback por los “sombreros para pensar” de Edward de Bono (1985), donde cada participante adopta un rol específico simbolizado por un sombrero. Por ejemplo, un participante puede llevar el “sombrero amarillo” y ser positivo en sus comentarios, otro puede llevar el “sombrero negro” y mostrarse más crítico o escéptico, o bien otro puede llevar el “sombrero verde” y aportar ideas más creativas. Esto impulsa a los estudiantes a adoptar una posición concreta y comentar únicamente desde esa perspectiva. Siempre pueden cambiar de sombrero y de rol en la siguiente presentación, experimentando así diferentes enfoques para la resolución de problemas.
El uso de la cuadrícula online también es una forma eficaz de estimular el debate en grupo, algo que exploré durante la pandemia de Covid. En este formato, los estudiantes presentan el progreso de su trabajo en pantalla, y sus compañeros aportan feedback utilizando la cuadrícula de cuatro cuadrantes en un tablero digital compartido en Miro.com, donde pueden crear post-its e interactuar en tiempo real. En cualquier contexto, la Feedback Capture Grid sigue siendo un método sencillo y directo que favorece el aprendizaje colaborativo y la reflexión crítica entre estudiantes de Arte y Diseño. Es, con diferencia, la herramienta más útil que he utilizado en los últimos cinco años.





