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Seguridad
biométrica

La puerta de entrada

En el campo de las teorías sociales, Bruno Latour (2021) explica cómo los no humanos son delegados con funciones tradicionalmente otorgadas a actores humanos, como la puerta automática o el badén que actúan como lo haría su contraparte humana, de forma distinta. A principios de 2022, mi recinto instaló un sistema automático de reconocimiento facial en sus tres accesos. Primero tuve que registrar mi cara con una fotografía en una oficina local. Luego, cada vez que regresaba del trabajo o de un paseo, las puertas se abrían automáticamente después de escanear mi rostro. Esto no reemplazaba a los guardias, ya que todavía estaban en la entrada para abrir la puerta en caso de que hubiera un problema, o si habían repartidores, pero eso facilitó su trabajo en la gestión de flujos bajo una estricta política zero covid. En tal escenario extremo, el sistema de reconocimiento facial estaba vinculado a nuestro kit de salud y la puerta se abría si uno había hecho una prueba PCR de acuerdo con las últimas normas. La puerta permanecería cerrada si no podía reconocer la cara o la prueba PCR no se había hecho correctamente, lo último induciendo a la moral y restringiendo indirectamente el derecho básico de volver a casa. A pesar de todo, los guardias aún abrían la puerta o incluso dejaban entrar a las personas detrás de otras, ya que la norma era más bien regular que prohibir, pero ello fue suficiente para demostrar cómo la tecnología puede condicionar a las personas.

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Latour, B. (2021) Where Are the Missing Masses? The Sociology of a Few Mundane Artifacts, in Deborah G. Johnson and Jameson M. Wetmore (eds.), Technology and Society, Second Edition, MIT Press, pp.103–120.

Publicado: 25 de diciembre de 2022

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Tecnología y
política

Una serie de reflexiones

Jiang Zeming, expresidente de China de 1989 a 2002, murió el 30 de noviembre de 2022. Desde ese día hasta su funeral de estado una semana después, muchas aplicaciones se pusieron en blanco y negro de duelo. Durante no solo un día, sino una semana completa, los usuarios vieron productos que son habitualmente coloridos y atractivos ser de repente presentados en gris. Este sería un ejemplo perfecto de cómo la política da forma al impacto de la tecnología en la sociedad, o cómo la ideología regula el consumismo en una economía de mercado con características chinas. También es interesante pensar en el color sobre cómo transmite significado. En este contexto, vitalidad y saturación simbolizan vida, actividad, variedad y consumismo mientras que una escala de grises significa sobriedad al recordar la muerte de un líder político, como si el Estado quisiera frenar los impulsos de sus ciudadanos. Al imponer un cambio en el más mínimo detalle de la vida cotidiana, el Estado muestra su presencia y su fuerza. Los colores y su momentánea desaparición son sólo un recordatorio de tal presencia.

Publicado: 25 de diciembre de 2022

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El Kit de salud

Todos los días durante tres años

En China, WeChat es el equivalente de WhatsApp con la misma función de chat, pero también es una red social en la que se pueden compartir fotos, videos y mensajes en un muro público. No obstante, una de sus funciones más importantes, además del chat, es la opción de pago móvil vinculada a una cuenta bancaria. WeChat Pay es fácil y rápido de usar, ya que uno solo necesita escanear los códigos QR de los demás o dejar que se “nos escanee”, como diríamos. Escanear un código QR no solo ha cambiado la forma en que la gente paga, sino también la interacción social durante la transacción, ya que uno simplemente entra en la tienda, busca el código QR que generalmente se ve en la entrada o en algún lugar cercano al vendedor, lo escanea, paga y casi no se necesitan palabras. En cierto sentido, WeChat Pay determina cómo pagamos, ya que la billetera digital ha reemplazado por completo a las monedas y billetes en las ciudades.

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Es importante presentar primero WeChat Pay, ya que los ciudadanos chinos se acostumbraron cada vez más a escanear códigos QR a diario, compartir sus datos y no resistirse a ese determinismo tecnológico. Desde que comenzó la pandemia de Covid-19, apareció un programa de rastreo generalizado, el Beijing Health Kit, como uno de los miniprogramas integrados a WeChat más utilizados. Se encuentra el registro de vacunación pero más importante las últimas pruebas PCR realizadas. También detecta si uno ha estado en un área de alto riesgo, lo que haría aparecer ventanas emergentes, el código verde cambiaría a naranja y uno recibiría llamadas para hacer una cuarentena forzada a domicilio. Desde mediados de 2020 hasta finales de 2022, el código QR del Health Kit debía escanearse todos los días, en todas partes, antes de ingresar a supermercados, restaurantes, centros comerciales, parques, cualquier edificio o área residencial. Los requisitos variaban ya que primero se escaneaba para verificar si el código era verde y uno no había visitado ninguna área de alto riesgo, siendo la función principal del Kit de salud, pero desde marzo de 2022 comenzó a ir cogido de la mano con las políticas de testeo de masas de Pekín.

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La capital decidió permitir el ingreso a lugares públicos con una prueba PCR realizada en las últimas 24h, 48h o 72h. Las reglas cambiaban según la gravedad de los brotes, ya que en abril de 2022 se requería una prueba de 24 horas, en verano se requería una de 72 horas y desde noviembre se requería una prueba de 48 horas para moverse a cualquier lugar, incluso para tomar el metro. No cabe duda que el kit de salud de Pekín, como plataforma, es política y solo existe para hacer cumplir la política cero covid de China; influenciando la vida de las personas y restringiéndolas en sus movimientos. Como toda plataforma impulsada por decisiones políticas, perderá sentido a medida que cambien las leyes, como ya sucedió en las últimas dos semanas con el abandono de las restricciones por el Estado. De aquí poco, el Beijing Health Kit quedará obsoleto, al igual que su gemelo, el código de viaje, que dejó de funcionar el 13 de diciembre de 2022.

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Como el Health Kit cambió la vida cotidiana de las personas durante tres años, es interesante ver cómo evolucionó el diseño de la interfaz del programa. Por ejemplo, los círculos de colores alrededor de la imagen de perfil fueron animados para evitar que los usuarios usaran capturas de pantalla, que solo mostrarían círculos fijos, y así falsificar su condición. Además, el número de días transcurridos desde que se realizó la última prueba PCR se destacó en tamaño y negrita para que un guardia pudiera verlo en menos de dos segundos. No solo lo visual permitió a los guardias saber si se cumplían las condiciones, ya que el programa también tenía una voz que decía dicho número. Debo decir que a menudo mantenía el sonido bajo en caso de que el escaneo no funcionara, generando una alarma más que molesta. Durante muchos años, los pekineses recordarán el significado de "sin condiciones anormales" y la ansiedad que conllevaba.

Publicado: 20 de diciembre de 2022

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